El foco de Betterplan es ayudar a las personas a cumplir sus metas financieras y para ello es importante evitar cometer los típicos errores que cometen los inversionistas.
Es natural preocuparse por pérdidas a corto plazo, pero justamente acá es donde nuestras emociones nos traicionan y ponen en riesgo el cumplimiento de nuestras metas de largo plazo.
Al analizar la historia, uno observa que las acciones no incrementan su valor siguiendo una línea recta. Hay momentos de caídas temporales de los mercados, los cuales no son predecibles, que luego han venido seguidos por periodos de repunte.
Sobrereaccionar ante caídas de corto plazo y perderse el repunte puede ser muy costoso. Entre 1996 y 2015, el S&P 500 (principal índice accionario de EEUU) retornó un 8,2% promedio por año. Sin embargo, si durante ese periodo te hubieras perdido tan sólo los 20 mejores días de repunte, tu rentabilidad promedio automáticamente hubiese bajado de 8,2% a un 2,1% anual.
Es por esto que se dice que la clave para obtener los beneficios que entrega el mercado es mirar a largo plazo y olvidarse de las caídas de corto. Como dice el famoso inversionista Warren Buffet: “Los mercados financieros son un mecanismo por el cual se transfiere dinero del impaciente al paciente”.
¿Cómo te ayudamos en Betterplan?
1.- Te ayudamos a enfocarte en lo que importa: el cumplimiento de tu meta
Invertir teniendo un objetivo y plazo en mente ayuda a darse cuenta que una caída de corto plazo no te impide alcanzar tu meta de largo plazo. Te ayuda a entender que el camino hacia el logro de tu objetivo siempre tendrá movimientos, pero que dado que no necesitas el dinero en este instante puedes aceptar la volatilidad de los mercados y gracias a ello obtener la recompensa de largo plazo: la rentabilidad.
Invertir en base a metas te ayuda a entender mejor tu horizonte de inversión, el nivel de riesgo óptimo, cuánto tienes que contribuir mensualmente para alcanzar tu objetivo y guardar la calma ante caídas de corto plazo cuando a tu meta le quedan todavía muchos meses por delante.
2.- Siempre te recomendaremos portafolios diversificados
Hay una manera exitosa y muy comprobada de disminuir el riesgo de tu inversión sin sacrificar rentabilidad: diversificar. Esto no significa invertir en fondos iguales en distintas instituciones financieras, sino que tener una visión de portafolio y asegurarte que estás invertido con exposiciones a distintas industrias, diferentes países y miles de empresas.
En Betterplan, al recomendarte portafolios correctamente diversificados, estamos asegurándonos que no tomes riesgos innecesarios. Habrán momentos donde el mercado como un todo tendrá días de caídas, pero la diversificación permite que reduzcamos el riesgo total al diluir el riesgo específico que se generaría si invirtiéramos concentrados en unas pocas empresas o sectores.
3.- Te guiaremos a elegir el nivel de riesgo correcto:
No sabemos exactamente cuando van a ocurrir las caídas, pero como sabemos que sí ocurren, nos preparamos para ello. La manera de hacerlo es que te recomendamos portafolios con diferentes niveles de riesgo dependiendo del horizonte de inversión de tu objetivo y otras características particulares de tu meta.
Esto último es importante, ya que si tu meta es un fondo de emergencia o es de corto plazo te recomendaremos un portafolio que evitará grandes caídas justo en momentos previos a que necesites utilizar el dinero.
Por el contrario, si tu inversión es a largo plazo nuestra recomendación será tener una mayor porción en ETFs accionarios dentro del portafolio. Esto ciertamente aumenta la probabilidad de experimentar caídas en el corto plazo, pero justamente estas caídas serán en momentos donde todavía queda mucho para que necesites el dinero, y la gracia de tener un mayor porcentaje invertido en acciones es que también aumenta considerablemente la capacidad de tu dinero de generar retornos en el largo plazo.
Entonces, ¿cómo evitar cometer errores?
El camino hacia el éxito de tu inversión será movido, especialmente cuando tomas mayores niveles de riesgo con tu portafolio. Sin embargo, la disciplina y el mantenerte en curso es “la” receta del éxito. Esto no será fácil, ya que los momentos de caídas suelen ir de la mano con titulares y comentaristas llamando al pánico. Siempre ha sido y será así.
Son en estos momentos donde tenemos que ser mejor que nuestras emociones, confiar menos en los comentaristas y más en la teoría financiera en la cual se basan los portafolios. Aquellos que sucumban al pánico, tarde o temprano terminarán vendiendo barato y volviendo a comprar caro, una receta perfecta para una decepcionante rentabilidad.
“Sabemos que invertir conlleva riesgo. Pero también sabemos que no invertir condena al fracaso financiero”
- John Bogle, Fundador de Vanguard y creador del primer fondo índice